lunes, 29 de mayo de 2017

Monasterio de Nuestra Señora de Valvanera - Anguiano

El Monasterio de Nuestra Señora de Valvanera se encuentra en el término municipal de Anguiano, en uno de los valles de la Sierra de la Demanda La Rioja (España) a algo más de 1000 msnm, rodeado de espesos bosques de frondosas junto a las cimas del San Lorenzo, en un entorno de gran riqueza forestal. Hoy es un priorato benedictino de la Congregación de Subiaco-Montecasino. En 1954 envía 12 monjes al Monasterio de El Paular para reactivar la presencia monástica, abandonada desde la desamortización de Mendizábal.

Historia
El nombre de Valvanera parece derivar de la expresión latina "Vallis Venaria" que significaría 'Valle de las Venas de agua' aunque también se cree que podría tener otros significados, como el de 'valle de la caza' o 'valle de Venus' (haciendo referencia a un antiguo culto en los montes cercanos) en latín serían los topónimos de "Vallisvenarie".
El primer documento en el que aparece Valvanera, pertenece a un acuerdo en el año 1016 entre Sancho Garcés el Mayor y su suegro Sancho García, donde fijaban los límites de sus respectivos reinos.
Los historiadores modernos vinculan los orígenes del Monasterio con el hallazgo de la imagen de Santa María por Nuño Oñez, alrededor del último tercio del siglo IX. De Nuño Oñez se dice que fue un "hombre de vida licenciosa y dedicado al pillaje que, tras arrepentirse milagrosamente de su vida anterior, se retiró a la cueva de Trómbalos, en Anguiano. Cierto día se le apareció un ángel que le mandó ir hasta el valle conocido como Valvanera y buscar en el interior del roble más sobresaliente una imagen de la Virgen, trasladarla a una cueva próxima situada en un peñasco, donde se creó la ermita del Santo Cristo". En torno a la imagen se reunirían un grupo de ermitaños que con el tiempo fueron adoptando una vida regular inspirada en la Regla de San Benito.
El primer Abad del monasterio fue Don Sancho, a partir del año 990.
Se conserva el texto manuscrito de la regla benedictina llamado "Esmaragdo", fechado en el año 954 (actual 992) con una nota en la que dice que fue escrito para Valvanera.
El milenario monasterio estuvo abandonado a causa de la exclaustración de Mendizábal entre 1835 y 1883. El agustino Toribio Minguella tiene un lugar destacado en la restauración. Inicia, con los frailes del Monasterio de San Millán de Yuso, una campaña de predicaciones por toda La Rioja promoviendo la vuelta de la imagen y avivando la devoción a la advocación de la Virgen de Valvanera. Tiburcio Lanas animado por sus palabras inicia la reconstrucción de las ruinas del edificio, tarea en la que es ayudado más tarde por otros voluntarios. Al final de sus días escribió el libro Historia de Valvanera. A iniciativa suya, un grupo de monjes del Monasterio de Montserrat se instaló en Valvanera en octubre de 1883 y reinició la vida monástica, como priorato de la abadía montserratina. Desde entonces, los benedictinos han vivido en Valvanera ininterrumpidamente.
Los edificios más antiguos conservados hoy en día, son la torre románica y la iglesia. Actualmente junto al monasterio existe una hospedería. En la actualidad hay 8 monjes.
La primera iglesia visigótica se construiría en el siglo X con la llegada de los primeros ermitaños, esta sería sucedida por otra prerrománica consagrada en el 1073 por el Obispo Fortunio, siendo rey Sancho Garcés IV de Navarra. Tras esta se construyó una iglesia románica consagrada por Rodrigo, Obispo de Calahorra el 16 de septiembre de 1183.
La actual es del gótico tardío, de final del siglo XIV, es de una sola nave con forma de cruz y en ella se venera a la Virgen de Valvanera, patrona de La Rioja.

Santa María del Castillo de Claramunt-La Pobla de Claramunt-Barcelona

Santa Maria de! Castillo de Claramunt es una iglesia en ruinas construida por encima de las murallas del Castillo de Claramunt, en el ayuntamiento del mismo nombre.
La primera noticia que se conoce del conjunto de la iglesia y el castillo data del 978.
En el verano de 1463 durante la Guerra Civil Catalana, el conjunto fue derribado a petición del consejo de Igualada, aliado de la Generalidad de Cataluña.
En el año 1484 ya se había reconstruido el castillo, aunque de la iglesia sólo se reconstruyeron las dos naves correspondientes a los dos ábsides, los que se habían mantenido durante el derribo. El culto religioso fue abandonado definitivamente en 1606, aunque el año 1754 Benedicto XIV concedió desde el patio del castillo la indulgencia plenaria durante la fiesta de la Santa Cruz del 3 de mayo.
Actualmente esta fiesta se denomina «Aplec de la Santa Cruz» y se celebra el primero de mayo de cada año.
Durante la Guerra de Sucesión española las tropas de Felipe V ocuparon el castillo. La población de la zona sufrió ataques y continuos saqueos durante la Guerra de la Independencia española.

Iglesia del Santo Sepulcro - Alcoy

En 1595 el Patriarca Juan de Ribera colocó la primera piedra de esta iglesia y bendijo el área del nuevo templo, que se erigió en el lugar donde se encontraba la capilla abierta al culto donde se encontraron las Sagradas Formas sustraídas del templo parroquial de Alcoy, en 1568.
La portada de este templo es de estilo neoclásico, y su interior ha experimentado varias reformas, siendo la última en 1917. Se conservan diferentes reliquias y la imagen del Niño Jesús del Milagro.
En 1596, el Arzobispo de Valencia Juan de Ribera, estableció la orden de Agustinas Descalzas y fundó este convento. Actualmente las monjas Carmelitas Mensajeras del Espíritu Santo cuidan de este monasterio y de la iglesia del Santo Sepulcro, edificada para conmemorar el “Robo y Hallazgo de las Sagradas Formas” acaecido en 1568 en el solar que ocupa actualmente la iglesia.
La fachada lateral, de estilo barroco regionalista, fue proyectada por Vicente Valls Gadea en 1925.

(Turismo Alcoy)

miércoles, 17 de mayo de 2017

San Juan de Duero - Soria

Iglesia
La iglesia es muy sencilla, de una sola nave con presbiterio y ábside; aquél, con bóveda de medio cañón apuntado, y éste, semicircular con bóveda de horno. No tendría nada de llamativo si no fuese por los dos templetes dispuestos uno a cada lado del presbiterio a modo de iconostasio, de forma que podía cerrarse el espacio que quedaba entre ambos y ocultar al sacerdote en el momento de la consagración, siguiendo las normas del rito griego. Se trata de dos baldaquinos, de cúpula esférica, el uno, y cónica, el otro, pero en ambos casos esquifadas y montadas sobre columnas de cuádruple fuste y capitel y basa únicos. Los capiteles ostentan relieves figurativos de meritoria labra escenificando pasajes evangélicos y alegóricos. En uno de ellos se contempla la Virgen tumbada en la cama mientras una mujer arregla la almohada. San José aparece muy deteriorado, el niño en la cuna y, sobre toda la escena, la mula y el buey bajo una estrella. Es curioso ver cómo hay tal abundancia de imágenes, que las ovejas de la Anunciación invaden la escena de la Adoración de los Reyes y la Virgen y el Niño al que adoran están tan esquinados que aparecen torcidos.

Claustro
Con ser originales estos dos templetes, lo es más el claustro construido en el siglo XIII. Forma un cuadrilátero irregular cuyos cuatro ángulos, esto es, la propia esquina achaflanada y los semilados que en ella concurren, son diferentes entre sí. El ángulo noroccidental, anterior a los demás, es típicamente románico, con arcos de medio punto y basamento corrido. El nororiental no tiene basamento, siendo sus columnas de fustes cuádruples dispuestos en forma de cruz, y sus arcos túmidos. El vértice sudeste posee columnas acanaladas de sección cuadrada y arcos túmidos que se cruzan entre sí. El otro ángulo, el suroeste, tiene columnas de doble fuste circular y capiteles ornamentados, sobre los que apoyan los arcos apuntados que se cruzan de forma parecida a los del ángulo anterior, pero con mayor simplicidad. Se trata sin duda de uno de los espacios claustrales más excepcionales no ya de España, sino de todo Occidente, pese a haber perdido la techumbre y presentarse en la actualidad como ruina (restaurada, no obstante).
Gustavo Adolfo Bécquer escribió uno de sus más conocidos relatos, la leyenda de El Monte de las Ánimas, basándose en los Caballeros o Templarios y los parajes de su alrededor.

(Wikipedia)

sábado, 13 de mayo de 2017

Monasterio de Silos Burgos

El Monasterio de Santo Domingo de Silos se halla ubicado en la parte oriental de un pequeño valle de la gran meseta castellana, que el primer documento conservado del Archivo de Silos, del año 954, ya denomina como valle de Tabladillo.
La vida del hombre en Silos y en su comarca se remonta a tiempos prehistóricos, conocida hoy en día gracias a una serie de excavaciones arqueológicas.
La vida monástica en todo el Valle de Tabladillo, especialmente en Silos, comenzó con probabilidad, a la hora de la reconquista castellana, a fines del siglo IX, en forma de granjas monástico-familiares.
Pero, desde el siglo X, el monasterio propiamente de San Sebastián de Silos ya entra en la historia documentalmente.
Sin embargo, debido a los estragos de Almanzor, el monasterio silense cae en gran decadencia material y espiritual. En este momento, en 1041, hace presencia, de la mano del rey Fernando I de Castilla, el monje riojano emilianense Domingo. Es nombrado abad de Silos y, en treinta y dos años, con su ímpetu restaurador y con su santidad, levanta a Silos en sus edificios y en su comunidad. Muere el 20 de diciembre de 1073. Es canonizado en 1076, y se convierte en el taumaturgo medieval de la zona y su tumba en centro de peregrinación.
Surge el claustro románico extraordinario, y brilla el scriptorium silense con obras como el Beato de Silos, hoy en el Museo Británico.
La Baja Edad Media coincide con una etapa menos brillante de la Abadía castellana. Pero, en 1512, el monasterio silense se adhiere a la Congregación Benedictina de Valladolid y se va formando el monasterio moderno al lado del medieval: muralla perimetral; ala sur para las celdas individuales de los monjes; la capilla de Santo Domingo; la iglesia neoclásico-barroca.
En 1835, en noviembre, obedeciendo el decreto de exclaustración del gobierno de Mendizábal, se dispersa la comunidad y se interrumpe la vida monástico benedictina de Silos a lo largo de cuarenta y cinco años.
Afortunadamente, el 18 de diciembre de 1880, un grupo de monjes benedictinos franceses de la Abadía de Ligugé, dirigidos inteligentemente por un monje de la Abadía de Solesmes, Dom Ildefonso Guépin, salvó a Silos de la catástrofe total al elegir las ruinas silenses como su refugio.
Estos monjes fueron restaurando con esfuerzos casi heroicos el Monasterio silense; y, con la restauración material, procuraron recuperar parte de los restos culturales. Encontraron 14 manuscritos medievales; muchos diplomas, también de la Edad Media; y casi todo el archivo de la Edad Moderna.
Desde entonces, en el siglo XX hasta hoy, la comunidad de Silos ha tenido y tiene una gran vitalidad: con su testimonio, con sus celebraciones litúrgicas, con sus aportaciones a la cultura, y con su irradiación, fundando varias casas nuevas en España, como Estíbaliz (Álava), Montserrat de Madrid, Leyre (Navarra), Abadía de Santa Cruz del Valle de los Caídos (Madrid); y en Hispanoamérica: México y Argentina.
Silos ocupa un lugar importante en la Orden Benedictina y en la Iglesia Española en el mundo actual.
Por lo que se refiere a su aspecto exterior, en sus edificios monasteriales, Silos se compone de dos monasterios yuxtapuestos, en torno a dos claustros: a) el medieval; y b) el moderno o clásico-barroco; con la iglesia al Norte, y la gran ala Sur, o zona habitacional, con las celdas de los monjes. Esta parte sufrió un pavoroso incendio en 1970, y se redujo a cenizas. Pero bajo la dirección de Bellas Artes, se restauró en 1971-72, con la planificación y supervisión continua de los arquitectos Alberto García Gil y Julia Fernández de Caleya. Desde entonces Silos es un gran monasterio a la vez histórico y funcional.

(© 2013 - MONASTERIO DE SANTO DOMINGO DE SILOS)

Monasterio de Sant Cugat

La fundación del Monasterio de Sant Cugat d'Octavià se sitúa en el siglo IX, en el contexto de la expanción de las vida monástica de manos de los benedictinos, dentro de los condados catalanes y bajo el impùlso de la monarquía franca.
Durante los siglos X y XI la comunidad de Sant Cugat gozará de una gran influencia política y espiritual en la diócesis y condado de Barcelona.
El claustro del Monasterio representa uno de los conjuntos románicos más relevantes de Cataluña y del románico en general. Se sabe que estaba en construcción en el año 1190 y guarda la firma del Maestro Arnau Cadell, que vivió en el Monasterio.
El conjunto de edificaciones del Real Monasterio incluye la iglesia con el campanario, el claustro y edificios anexos. Delante de la iglesia se encuentra el Palacio del Abad. Otros elementos del conjunto son el Portal Mayor y la Cruz de Término.
Rodeando el recinto, por el sur y el este, está la antigua muralla exterior
Fuñé declarado Bien de Interés Cultural Nacional en 1931.

(Ayuntamiento)

El Real Monasterio de Santa María de la Caridad de Tulebras

Tulebras será la primera fundación cisterciense femenina de los reinos hispanos. Las hermanas se instalaron en Tulebras en 1156, paraje ribereño del río Queiles, rico por su regadío, fronterizo entre Navarra y Aragón, y codiciado por uno y otro reino. Aquí existía una antigua domus romana.
Tulebras eclesiásticamente estuvo vinculado al reino de Aragón, y pertenecía a la diócesis de Tarazona, y a los monjes cistercienses, del vecino monasterio de Veruela.
Son múltiples las fundaciones que salieron del monasterio de Tulebras, convirtiéndose en el Siglo XII en el germen del Cister femenino.
Con la desamortización de Mendizábal perdieron todas su propiedades, aunque la comunidad permaneció en el lugar e incluso acogieron a algunas hermanas del extinto cenobio de Trasobares.
A comienzos del Siglo XX, se instaló una vaquería y una máquina de hacer medias. A través de su huerta, el monasterio se autoabastecía
En la actualidad, las monjas tienen diversas ocupaciones. En parte de la huerta del monasterio tienen instalada una granja en que crían gallinas, hacen miel y cremas curativas para heridas, quedamuras, y cremas de embellecimiento como antiarrugas, y en el obrador elaboran sabrosas pastas de té.
Cuenta con una hospedería donde acogen a quienes llaman a su puerta, y que quieran participar de su sencillez, silencio y oración.
Si hacemos un breve recorrido por el Monasterio de Tulebras, en primer lugar nos detendremos en la iglesia por ser el edificio más antiguo que se conserva, se levantó al finalizar el Siglo XII.
En su interior, al que el público accede por la capilla de san Bernardo, se compone de una sola nave, y la espectacular bóveda estrellada que hoy podemos observar, es lo único que queda de la reforma del Siglo XVI
Nos encontramos con dos lienzos barrocos del SXVII, uno dedicado a la aparación de la Virgen a san Bernardo y el otro a san Benito.
Nuestra segunda parada se centrará en el Claustro, este es el espacio más significativo, por ser centro vital y espiritual del monasterio, y a través de él se accede a todas las estancias monacales.
Otro elemento a destacar del monasterio es la Sala Capitular, donde se venera una pequeña imagen románica de la Virgen con el Niño del Siglo XII.
Las demás dependencias con las que cuenta el monasterio son las celdas, salas de trabajo, enfermería y refectorio.
El monasterio de Tulebras en la actualidad tiene hoy un aspecto cuidado y acogedor, y todo gracias al esfuerzo de esta comunidad de hermanas, que con ilusión centran su trabajo en la conservación de este bello monasterio.
Recomendamos este monasterio para una agradable visita y destacamos el acogedor recibimiento dispensado por las hermanas de esta comunidad.

(Visita por el Moncayo)

Real Monasterio de la Asunción - Játiva

El Real Monasterio de la Asunción o de Santa Clara, en el municipio de Játiva (provincia de Valencia), es un edificio conventual de estilos gótico y barroco construido en el siglo XIV y con posteriores reformas y ampliaciones de los siglos XVI a XVIII, que fue fundado extramuros en el año 1325.
Las obras de este monasterio y las del convento de franciscanos fueron coetáneas de la misma orden, masculina y femenina, y sus trazas o ejecución se debieron muy probablemente al mismo maestro de obras, siguiendo pautas de distribución y de ornamentación muy similares.

Descripción
El Monasterio formaba un cuadrilátero de aproximadamente 70 por 70 metros, organizado alrededor de un claustro. En el siglo XVII se recreció el claustro, aunque el original gótico quedó intacto y la iglesia, de arcos perpiaños, fue recubierta con una bóveda de cañón con lunetos. En 1748 sufrió los efectos del llamado Terremoto de Montesa, resintiéndose la estructura del templo, por lo que se sustituyeron los arcos por una cubierta de cerchas en tijera de madera, ocultas por la bóveda del XVII.
El resto del templo gótico se mantiene con el revestimiento de mampostería en el XVII, con los contrafuertes originales de piedra bajo los enlucidos de yeso.
Durante la Guerra Civil el monasterio fue dinamitado y derribado en gran parte, quedando actualmente en la zona de la portería, la puerta ojival de dovelas lisas, por la que se accede al monasterio desde la calle Moncada.
La iglesia existente hoy es un templo de una sola nave, levantado en el siglo XIV, con contrafuertes interiores y capillas entre ellos. A los pies del templo hay una dependencia con bóveda de crucería. De ella parten dos escaleras: una, llamada por la comunidad "Secreta", y construida en el siglo XVII en una caja de mampostería. Dicha escalera sólo era utilizada en Semana Santa, y comunica con la antesala del coro alto que es la misma antesala que da a la zona de dormitorio. La otra escalera, junto a la anterior, era de uso diario. La iglesia tiene una espadaña de dos vanos, rematada en frontón, levantada en el XVII.
Formando ángulo recto con la iglesia, desde la plaza de la Trinidad hasta casi llegar a la Alameda, se levanta un imponente cuerpo de edificación, cuyas dimensiones aproximadas son unos 12 metros de ancho, 15 metros de alto y unos 40 de ancho. Una gran nave medieval. Se trata de una construcción del trescientos, de potentes y elevados arcos perpiaños de piedra con arista abocelada, que sustentan una cubierta a dos aguas. Los contrafuertes son interiores. En el siglo XVIII se construyó a media altura un forjado, de modo que el espacio quedó dividido en dos niveles. En el inferior se instaló entonces el refectorio.

(Wikipedia)

Monasterio de San Jerónimo - Guijosa

El Convento fue fundado por D. Pedro Fernández de Frías, Obispo de Osma y más tarde Cardenal, en el año 1401. El monasterio se erigió cerca de la Ermita de Santa Águeda, donde ya se alojaban algunos eremitas y aprovechando una fuente que había en los alrededores. Se terminó en el año 1403 y fue habitado por 25 monjes de la orden de San Jerónimo. El Monasterio se encuentra cerca de la localidad de Guijosa en el término municipal de Espeja de San Marcelino. La Iglesia era de principios del siglo XV (gótico tardío), en el siglo XVII ya poseía un claustro donde vivía el convento y otro más pequeño para hospedería.
En el siglo XVI, sobre el año 1525, Don Diego de Avellaneda, obispo de Tuy compró a los monjes el patronazgo de la Capilla Mayor de la iglesia y de una colateral en el crucero con derecho a enterramiento. En las capillas se enterraron Don Diego de Avellaneda en el presbiterio, y sus padres, Don Diego de Avellaneda y Doña Isabel de Proaño, en el crucero de la iglesia, obra de Felipe Vigarny. Al lado del Evangelio enfrente de los sepulcros de los padres de Don Diego de Avellaneda estaba enterrado Don Lope de Avellaneda, pariente del obispo y Comendador.
El estilo del edificio era el gótico tardío y con planta de cruz latina, el interior medía 45 m. de largo y 25 m. de ancho en el crucero. En su interior una verja de hierro cerraba la capilla mayor, su traza era elegante y sencilla. La nave estaba dividida en cuatro tramos, el ábside y el crucero estaban rematados por una cúpula, rebajada la primera y de media naranja el segundo (estilo renacentista). En el lado del evangelio había una portada renacentista. Destacaba el Convento por su colección de cantorales, poseía un escriptorio que abastecía de libros a muchas iglesias y conventos de la provincia (siglos XVI y XVII).
Del gran Convento que fue tan sólo queda una pared en pie, resistió la Guerra de la Independencia y el Trienio Liberal pero no fue capaz de resistir a la Desamortización de Mendizábal. La iglesia permaneció en pie hasta después de la Guerra Civil pero fue imposible resistir a los numerosos expolios que sufrió.
Y ya que estamos en las cercanías de Guijosa demos una vuelta por este bello pueblo. Guijosa se encuentra enclavada en la ribera del río Pilde y es una zona de transición entre la zona de pinares y la Ribera. En sus cercanías se encuentra la única ermita románica del municipio Nuestra Señora de la Concepción, consta de una sola nave más ancha que alta, ábside cuadrado y portada con arquivoltas lisas y dos columnas con capiteles decorados con imágenes de seres fantásticos. 
En el pueblo también se puede contemplar su iglesia y algunas bodegas en la montaña.

(Soria increíble)

Museo de san Telmo - San Sebastián

El edificio originario del museo es un antiguo convento de frailes dominicos, construido en la falda del monte Urgull a mediados del siglo XVI gracias al mecenazgo del noble guipuzcoano Alonso de Idiáquez, Secretario de Estado del emperador Carlos V. Las obras se iniciaron en 1544 y finalizaron en 1562.
Es un edificio de transición entre el estilo gótico y el renacentista, ya que a pesar de su estructura goticista, incorpora en su alzado una serie de elementos renacentistas. Una de las grandes originalidades de este antiguo convento estriba en la ubicación del claustro: lo habitual es que esté colocado en el lateral de la iglesia, pero en este caso, por las limitaciones de espacio que imponía el monte, se erigió al pie de la misma.
En 1813, durante la Guerra de la Independencia, la ciudad de San Sebastián fue saqueada y devastada, y el convento sufrió grandes desperfectos; entre otros bienes, perdió su retablo principal. En 1836, con la Desamortización de Mendizábal, fueron expulsados los frailes del convento y el conjunto se convirtió en cuartel de artillería.
En 1913 el edificio fue declarado Monumento Nacional, siendo adquirido por el Ayuntamiento en 1928 mientras que el claustro sigue siendo propiedad del Estado español. Se inauguró como nueva sede del Museo en el año 1932, embellecido con una fachada palaciega que imita el estilo renacentista. Las celebraciones de inauguración incluyeron un concierto dirigido por Manuel de Falla, quien acudió gracias a las gestiones del pintor Ignacio Zuloaga. Poco después, el muralista catalán Josep Maria Sert decoró con temas alegóricos vascos las paredes de la iglesia, secularizada y reutilizada como salón de actos.
Obras de reforma concluidas en 2011, con un coste de 28,5 millones de euros, han incluido el remozamiento integral del museo y una ampliación discretamente encajada en el monte. Fue diseñada por los arquitectos Nieto y Sobejano.

lunes, 8 de mayo de 2017

Monasterio de Santa María de Monfero - La Coruña

Situado en la parroquia de San Fiz de Montero en un pequeño valle donde nace el río Lambre. Fundado en el siglo XII se edificó entre dos capillas, la de San Marcos y la de Virgen de la Cela.
A partir del siglo XIII comienza el crecimiento de la abadía, expansión que con el tiempo dio origen al enfrentamiento con los señores feudales por el dominio de sus tierras y que finalmente y previa intervención del rey ganaron los monjes.
Su mayor esplendor fue en los siglos XVI y XVII, lo que permitió a los sucesivos abades acometer importantes obras en la iglesia hasta que a principios del siglo XVIII empezaron las protestas de los vecinos del lugar, los que se negaban a pagar las rentas al monasterio.
Con la invasión de los franceses y los problemas de la política española dio comienzo en 1820 la caída de la abadía. Sus monjes fueron exclaustrados. En 1823 se les permitió regresar, pero el monasterio ya estaba inhabitable y desmantelado por el expolio a que fue sometido.
En 1931 es declarado Monumento Histórico-artístico. En el año 2004 se intenta convertirlo en hotel-spa de cuatro estrellas, pero la crisis económica termino paralizando los trabajos.
Cada primer domingo de julio se celebra una romería en honor la Virgen.

(Los sitios abandonados)

Monasterio de Santa María de Trianos - Villamol

El monasterio de Santa María de Trianos fue encomendado a la humilde orden de canónigos regulares de San Agustín y estaba colocado bajo el patrocinio de los Reyes de León y de la Santa Sede.
Su origen se remonta a 1125, año en el que una bula papal nombra al abad y al prior de Trianos. La única construcción que se conserva es la iglesia, a la que se adosan varias construcciones más recientes.
Con excepción de los dos molinos del monasterio que están levantados sobre la presa 'del molino de Trianos". el resto de los edificios esta totalmente en ruinas.

(Los sitios abandonados)

miércoles, 3 de mayo de 2017

Monasterio de San Juan - Burgos

Este monasterio se fundó en la ciudad de Burgos en el año 1091, cuando los reyes Alfonso VI y Constanza de Borgoña hicieron donación de un pequeño centro asistencial al monje Lesmes, venido de la abadía de la Chaise-Dieu. Este personaje fue el primer prior del nuevo establecimiento y una vez muerto (1097) fue venerado como santo y enterrado en la capilla de San Juan, que cambió de nombre y fue la predecesora (se derribó el 1382) de la actual iglesia de San Lesmes.
Con el empuje inicial de la fundación se puso en funcionamiento la casa monástica, al tiempo que crecía la popularidad del centro asistencial que cuidaba la comunidad benedictina.
Con el siglo XIII llegó también una época de decadencia del centro, situación que se prolongó en el tiempo, bajando de forma alarmante el número de miembros de la comunidad; tenía cuatro monjes en el año 1400. Quizás este fue el momento en que el descenso del lugar llegó a su máximo, a partir de ahí se recuperó y aumentó la comunidad. En esta época mantuvieron diferencias con el obispo de Burgos por el control de la parroquia de San Lesmes, levantada a la sombra del monasterio de San Juan. Continuó vinculado a la Chaise-Dieu hasta que en 1437 se integró a la Congregación de San Benito de Valladolid.
En 1537 la situación del monasterio sufrió un nuevo giro a causa de un incendio que destruyó prácticamente la totalidad de monasterio, pero a pesar de estar a punto de quedar clausurado, aún se pudo levantar de nuevo. La actividad constructiva se prolongó hasta que sufrió los efectos de la desamortización. Durante la primera mitad del siglo XIX, varias desamortizaciones deshicieron el patrimonio del monasterio y del hospital de San Juan (este a partir del 1855). Los monjes fueron expulsados del monasterio y nunca más recuperó ninguna función de tipo religioso, además de perder buena parte de su patrimonio mobiliario. Se intentó utilizar las instalaciones como cuartel y hospicio, pero finalmente se puso una prisión. El huerto del convento fue utilizado más adelante para levantar unas instalaciones militares. Ahora, lo que queda del edificio monástico está ocupado por el Museo Municipal Marceliano Santa María.

(Monestirs)

Monasterio de San Martín - Oliván

La iglesia de san Martín  se encuentra en Oliván   que es una localidad  perteneciente al municipio de Biescas, en el Alto Gállego, provincia de Huesca. Forma parte de las denominadas iglesias del Serrablo.
Se trata de una iglesia construida en sillar de tamaño mediano que tuvo dos fases constructivas. La original, del siglo XI, en estilo mozárabe o románico-lombardo (según autores) constaba de nave única, doble presbiterio atrofiado, ábside semicircular peraltado y torre adosada al muro norte. En el siglo XVI sufre una ampliación durante la cual se derriba el muro meridional para abrir un gran arco que comunica con la nueva nave, cerrada con testero recto. La  ampliación del siglo XVI   responde a la necesidad de aumentar la capacidad del templo.
Las naves se cubren mediante armadura de madera, el ábside románico con bóveda de horno y la cabecera recta del lado sur con bóveda de medio cañón.
La torre es de planta cuadrada y de un solo cuerpo, estrechándose su sección conforme se eleva en altura. En la parte superior debió haber triples ventanas, sustituidas en el siglo XVI por las arcadas que albergan las campanas. El acceso se hace desde la nave por una puerta en arco de medio punto sobre dintel, que por el lado de la torre sólo es en arco.
Como en todas las iglesias del valle del Gállego, el elemento más destacado es la decoración exterior del ábside. Sobre un basamento liso, hay dos lesenas mediales y dos a los lados que soportan siete arcos ciegos de medio punto. Apoyado en los arcos ciegos, una moldura en bocel que sirve de base al friso de baquetones.
Su restauración, llevada a cabo por la Asociación Amigos de Serrablo,  contó con la colaboración de los vecinos de la zona.
Las iglesias del Serrablo fueron consideradas Monumento Histórico-Artístico el 29 de septiembre de 1982.  El entorno de la iglesia de San Martín de Oliván fue declarado Bien de Interés.
Se conoce por el nombre de iglesias del Serrablo a un grupo iglesias construidas en la cuenca alta del río Gállego (comarca del Alto Gállego, en Aragón), generalmente en la margen izquierda, entre los siglos X y XI según las diversas hipótesis propuestas, y que han sido declaradas monumentos de interés histórico-artístico.
En función de las dos principales corrientes interpretativas acerca de estas iglesias, son consideradas o bien mozárabes construidas desde el siglo X por comunidades cristianas bajo dominio islámico (Antonio Durán Gudiol y la asociación Amigos de Serrablo); o bien (según otros historiadores del arte de la Universidad de Zaragoza) prerrománicas o de un primer románico del siglo XI surgido en los inicios del reino de Aragón. En tal caso sería una arquitectura de una época temprana del románico con elementos del arte mozárabe tomados de la arquitectura musulmana.
Generalmente adoptan una sencilla estructura de tener una sola nave, rectangular, de reducidas dimensiones, rematada en ábside semicircular, a la que se adosa una torre campanario. La cabecera suele decorarse con un friso superior de gruesos baquetones verticales, bajo el cual aparecen molduradas una serie de arquerías ciegas o lesenas. En la parte superior de la torre se abren vanos con de arcos de herradura apoyados en columnas. Tanto la puerta de acceso al templo como los vanos se suelen enmarcar con alfiz. En ellas está ausente casi por completo la escultura monumental.

Monasterio de San Vicente -Oviedo

El monasterio de San Vicente es un complejo monacal del casco antiguo de Oviedo, España cuya fundación supuso a su vez la fundación de la ciudad en torno al año 761 (siglo VIII). Actualmente es de titularidad estatal, perteneciente al Ministerio de Cultura. En sus dependencias alberga el Museo Arqueológico de Asturias.

Historia
El monasterio de San Vicente fue fundado el 25 de noviembre del año 781, fecha de su documento fundacional, en el que se describe la llegada y asentamiento de Máximo y Fromestano veinte años antes, en el 761, en un lugar llamado Oueto para fundar la basílica de San Vicente, diácono y mártir de origen valenciano. Poco después estos dos personajes y sus seguidores levantarían el Monasterio de San Vicente, formación eclesiástica que poco después se acogería a la regla de San Benito y que tuvo en sus inicios veintiséis moradores y fue el núcleo primigenio del futuro Oviedo.
Gracias al apoyo de la realeza y nobleza asturiana el monasterio fue reconstruido en los siglos XI y XII. En aquellos momentos el monasterio estaba sometido en obediencia al Obispo de Oviedo de forma que incluso estaba conectado con la basílica de San Salvador.
El Monasterio fue reconstruido en numerosas otras ocasiones de forma que los elementos pertenecientes a las obras medievales y el claustro románico fueron diseminándose y perdiéndose. El complejo se expandió hacia la huerta de la monjes, en dirección a la muralla de la calle Paraíso durante el siglo XVII. Esta expansión en forma de L se conecta a través del Arco de San Vicente —sobre la calle homónima— a la casona principal y hoy está ocupada por la Facultad de Psicología de la Universidad de Oviedo. La plaza donde se ubica esta Facultad está dedicada así mismo a la figura de fray Benito Jerónimo Feijoo (1676-1764) y tiene en su centro una obra en actitud pensante del escultor Gerardo Zaragoza. Este fraile ocupó una celda en el Monasterio durante cincuenta y cinco años —hoy se puede visitar en el Museo Arqueológico, así como su biblioteca— del que fue durante más de treinta años su abad.
Hasta su disolución en 1836 era considerado el cenobio más rico e influyente de Asturias, gracias al favor de los reyes y de la nobleza local. Fue declarado Monumento Histórico Artístico en marzo de 1962, aunque su claustro ya gozaba de tal reconocimiento desde 1934.
Hoy en día la iglesia de San Vicente, única parte del Monasterio que continúa en manos de la iglesia, es propiedad de la Parroquia de Santa María la Real de la Corte.

(Wikipedia)