viernes, 30 de diciembre de 2016

Monasterio de la Anunciación - La Rioja

Don Pedro Manso de Zúñiga, Obispo de la Diócesis de Calahorra y La Calzada fue el fundador de esta Abadía. Las monjas cistercienses que lo habitan proceden del Monasterio de Santa María de los Barrios en Abia de las Torres (Palencia), quienes se trasladaron a Santo Domingo de La Calzada en 1610, fecha en la que se inició la construcción del nuevo monasterio hasta que se concluyeron las obras en 1621. El monasterio dependió de la Abadía de las Huelgas de Burgos hasta la bula de Pío IX en 1873, fecha en la que quedó sometida a la jurisdicción del prelado de la diócesis riojana Calahorra y La Calzada. La iglesia del monasterio, obra clasicista de los arquitectos Matías de Asteazu y Pedro de la Mata, consta de una sola nave con forma de cruz latina, dividida en capillas por los contrafuertes laterales en donde se sitúan los retablos. En la capilla mayor se encuentra una magnífica muestra del barroco riojano, un retablo datado a mediados del siglo XVIII, en la hornacina central se sitúa la imagen de Nuestra Señora de la Anunciación. El sepulcro en alabastro del fundador, Don Pedro Manso de Zúñiga y sus dos sobrinos, también obispos, constituye uno de los elementos artísticos más interesantes de la iglesia, situado a la derecha del retablo mayor nos muestra las esculturas yacentes de los tres obispos ricamente labradas. El coro bajo situado a los pies de la iglesia ha servido de cementerio hasta 1960, donde reposan más de 200 monjas. Anexo a la iglesia está el claustro del siglo XVII destacando por su austeridad, en línea con la espiritualidad cisterciense. El monasterio dispone de un albergue gratuito para peregrinos situado en la antigua Casa del Capellán, edificio del siglo XVIII restaurado y acondicionado para compostelanos.
Desde su fundación está habitado por una comunidad de monjas cistercienses.

(La Rioja Turismo)

jueves, 29 de diciembre de 2016

Monasterio de Caaveiro

Cuando la precaria carreterilla de la fraga termina en el puente del río Eume hay que dejar los vehículos junto al río —el camino que sube al monasterio es ancho, pero arriba no hay espacio para aparcar— Después de un kilómetro de subida por el bosque aparece el campanario del cenobio del siglo XII, las escaleras de acceso, las ramas de los árboles abrazando las piedras, y sin saber por qué baja el tono de la voz, las palabras desaparecen y cada uno comienza a deambular entre las ruinas en un vagabundeo de sensaciones y miradas perdidas. Un curioso cordero con una cruz clavada en el lomo, una doble pila bautismal, ábsides románicos indicando la salida del sol, fosas abiertas en el altar, pasadizos subterráneos. El conjunto del monasterio es un entretenido cúmulo de descubrimientos de los misteriosos mensajes del arte románico que por fin han decidido restaurar para salvar el lugar de la ruina y la destrucción.
Siguiendo las marcas blancas y rojas del GR, el sendero lleva en pocos minutos a un puente medieval junto a un viejo molino.

(Juan José Alonso)

lunes, 26 de diciembre de 2016

Santa María la Real - Oviñana (Asturias)

La Iglesia Parroquial de Santa María la Real se encuentra ubicada en Oviñana, parroquia del concejo de Sobrescobio (Asturias), junto a la pequeña población de La Polina. Fue fundada a principios del siglo XV, reconstruida en 1561 bajo la dirección del arquitecto Fernando de Posada, y comenzó a usar el título de Real a partir de 1719. Entre 1729 y 1732 se hizo el retablo mayor a cargo del escultor Francisco de Rivera y en 1868 se construyó la Capilla de los Mártires y la espadaña. Fue derruida en 1934, durante la Revolución de Octubre y actualmente tan sólo se conservan sus ruinas.

(Donde duerme el olvido)

martes, 20 de diciembre de 2016

Iglesias mozárabes del Serrablo (Huesca)

Un conjunto de pequeñas iglesias se concentra a orillas del río Gállego, en la comarca oscense del Serrablo, muy cerca de Sabiñánigo. Durante mucho tiempo estuvieron abandonadas y desprotegidas, hasta que los expertos las dataron como la mejor muestra del arte mozárabe que había sobrevivido en las faldas de los Pirineos. Para otros podrían datarse como el primer románico aragonés. 
De todas ellas, seguramente, la más bonita sea la de San Pedro de Lárrade, con su planta de cruz latina y su elegante campanario. 
La de San Juan de Busa, que no tiene ni campanario ni ábside, es una de las más simbólicas, repleta de elementos decorativos mozárabes. 
También destacan las rosetas que adornan la fachada de la torre de San Bartolomé de Gavín.

(Sabores de mi región)

viernes, 16 de diciembre de 2016

San Pedro de Aibar - Navarra

Como caso curioso de acoplamiento de una gran nave románica con una monumental cabecera renacentista, la iglesia parroquial de Aibar deja la impresión de haber sido al paso de los siglos y de los estilos un lugar de calidad artística. Es una lástima que haya desaparecido gran parte de la obra románica, pero lo que nos queda de su gran nave, además de su originalidad arquitectónica, ofrece a nuestro examen una magnífica colección de capiteles, importante testimonio de la influencia de la escultura del camino de Santiago en Navarra.

(La España románica - Ediciones Encuentro)

Iglesia de San Benito el Real - Valladolid

La iglesia de San Benito el Real, de la orden benedictina, es uno de los templos más antiguos de Valladolid.
Fue erigida sobre el antiguo Alcázar Real y está realizada en estilo gótico; aunque la fachada en forma de torre pórtico es posterior: fue diseñada por Rodrigo Gil de Hontañón en 1569. Originalmente, esta torre poseía bastante más altura gracias a la existencia de otros dos cuerpos para el campanario, que se encontraban sobre los actuales, y que fueron derribados en el siglo XIX por amenazar ruina.

Historia
La iglesia fue edificada de 1499 a 1515, siguiendo planos de Juan de Arandia y García de Olave. Está totalmente edificada en piedra.
Se organiza mediante tres naves, que rematan en tres ábsides poligonales y no existe crucero. Las naves laterales son muy altas y su diferencia de altura con la central es escasa, por lo que podemos decir que esta iglesia sigue la tipología de iglesia-salón, muy difundida en la primera mitad del siglo XVI, creando edificios de una interesante y grandiosa espacialidad como el que nos ocupa.
La iluminación se resuelve a partir de grandes huecos, que se abren el la pared de la nave lateral del lado de la Epístola y en los ábsides. Originalmente, también existieron algunos huecos en la nave central, tapados a raíz de la elevación de los tejados hacia 1580. En el tramo de los pies se encuentra el coro alto, que abarca las tres naves de la iglesia.
Por el exterior, el edificio posee recios muros de piedra caliza (extraída de canteras cercanas a Valladolid, como Villanubla, Zaratán o Campaspero) y grandes ventanales que iluminan el espacioso interior. Las fachadas laterales se articulan mediante contrafuertes que contrarrestan los empujes de las bóvedas de crucería con terceletes con las que se cubre en el interior. Los pilares que dividen las naves son baquetonados. Puede observarse que los tramos más cercanos a la cabecera presentan capiteles y cornisas decorados, algo que desaparece en los tramos de los pies, más austeros. Esto puede ser debido a la búsqueda de un presupuesto más económico conforme avanzaban las obras, empezadas por la cabecera, a la usanza medieval.
Teniendo en cuenta que la orden benedictina tenía entonces mucho poder y siendo esta su casa principal en Castilla, la iglesia atesoraría obras de arte de gran calidad.

(Wikipedia)

martes, 13 de diciembre de 2016

Monasterio de La Concepción de la Virgen de Cambrón

El Monasterio de La Concepción de la Virgen de Cambrón, fue fundado por Pedro II de Aragón a unos cuatro kilómetros al suroeste de Sádaba, dándoles también el lugar de Cambrón con sus posesiones. Doña Osenda Romei es la primera abadesa, enviada con su hermana doña Gracia por el abad Enrico de Morimond (Francia).
Las monjas de esta Orden del Cister se asentaron en primera instancia en el monasterio de Santa María de Igualen, al norte de Jaca, en el valle de la Garcipollera, pero el clima frío de la zona hizo que bajaran hasta las templadas tierras meridionales de Sádaba, donde construyeron este monasterio en su finca de Cambrón, en terrenos donados por el rey aragonés Pedro II, y allí se trasladaron a principios del XIII.
Durante 25 años, desde 1448 hasta 1473 permaneció la comunidad fuera del monasterio, ubicándose en Santa María in Foris en Huesca capital.
En 1541 una epidemia diezmó la comunidad, murieron 25 monjas, entre ellas la abadesa, y sobrevivieron sólo 4 monjas. El arzobispo de Zaragoza, Don Hernando de Aragón, hijo del arzobispo Alonso de Aragón y nieto de Fernando el Católico, y quien antes fuese abad de Veruela rehizo el monasterio con monjas de Trasobares, reformando de modo notable el edificio.
Al poco de ser restaurado, entre las múltiples conclusiones del Concilio de Trento (1545-1563) una especificaba que las comunidades monásticas femeninas no podían hallarse en despoblados, fuera de las ciudades, por lo cual nuevamente Cambrón se vio abandonado al trasladarse sus moradoras al convento de Santa Lucía en Zaragoza.
El monasterio fue vendido por las monjas al Monasterio de Rueda en 1682, y posteriormente revendido a Domingo Navarro, vecino de Sádaba por cuatro mil libras jaquesas, en contra de la voluntad del Cister, que consiguió su retorno situándolo bajo la propiedad del Monasterio de la Oliva en 1724.
Luego, la desamortización de Mendizábal en 1836 lo volvió a colocar de nuevo en manos privadas de donde ya no ha retornado.
Hernando de Aragón, su protector, dejó su impronta en el mismo, y su escudo episcopal por doquier, tanto en piedra como en escayola.
Hoy es una propiedad particular dedicada a explotación agraria y ganadera. Los suelos están cubiertos de sirrio y gallinaza, y los vanos se han modificado para que no se escape el ganado. La nave central de la iglesia, construida en el siglo XI, se halla dividida en dos alturas para servir de, establos abajo y trastero arriba. Una de las dos capillas laterales se ha convertido en habitación y la otra en gallinero. Se pueden advertir los retratos al fresco de los treinta y ocho abades de Veruela, obra del taller de Jerónimo Cossida de mediados del siglo XVI.
El Monasterio de Cambrón está situado a unos 4 Km. al oeste de Sádaba, en la partida del Saso de Miraflores, y el acceso se realiza por caminos vecinales.

(Turismo de Zaragoza)

Convento de San Francisco - Guadalajara

La iglesia del Convento de San Francisco, destruida y reconstruida varias vecces, conserva un tesoro poco conocido pero de gran valor arquitectónico: bajo el ábside de estilo gótico, se oculta el panteón de la familia Mendoza, realizado a semejanza del Panteón de los Reyes de El Escorial. 
Gracias al empeño del Ayuntamiento y la financiación del programa económico "Uno por ciento cultural" se ha podido recuperar y abrir al público esta maravillosa obra patrimonio de todos. 

(Ayuntamiento de Guadalajara)

sábado, 10 de diciembre de 2016

Monasterio de San Isidro - Loriana (Badajoz)

Levantado en 1552 a instancia del franciscano fray Alonso de Manzanete. El lugar escogido, la dehesa de Loriana pertenecía al caballero Juan Velázquez Dávila, quien se ofreció a correr con los gastos de edificación del convento y la atención a los religiosos, siempre y cuando, la edificación fuera en esta dehesa de su propiedad. Fue construido sobre una antigua ermita templaria dedicada a San Isidro. En el año 1605 fue reformado, por la gran humedad que el había ante la proximidad del río, y reedificado en un lugar más seguro y alto. Realizado en mampostería, ladrillo y sillares. Como consecuencia de los daños sufridos durante la Guerra de la Independencia y de las desamortizaciones posteriores, fue abandonado definitivamente por los frailes en 1841.

Descripción:
Toda la obra, gira en torno al claustro central de reducidas proporciones y gran parquedad. Consiste en un pequeño recinto de 5×5 m. definido por ocho columnas graníticas de orden toscano, que sustentan los ocho arcos de medio punto –dos tan solo por lado- que forman la galería baja del patio. La alta queda compuesta por igual número de arcos, la mayoría hoy cegados. En el centro del patio perdura un pozo granítico de brocal cuadrado. Cuenta además con un piso superior donde se ubicaban las habitaciones de los Franciscanos hoy en total proceso de ruina. En su interior se describen también una zona de comedor, una bóveda de cañón en ladrillo, un patio interior, un coro en la iglesia y otras habitaciones más. Posee además en la cara sureste una serie de contrapuertas volantes arbotantes que le dan sujeción a la nave lateral. La iglesia, de reducidas dimensiones, está adosada al claustro. En torno al claustro, aparecen las demás dependencias del convento: refectorio, coro, sacristía, biblioteca, corredores y doce celdas.

Grado de protección:
Bien de Interés Cultural, en la categoría de Monumento, con fecha 12 de noviembre de 2013.

Estado:
En total abandono, utilizándose su iglesia como almacén y establo para la guarda de ganado.

Carácter de riesgo:
Peligro de hundimientos y expolio

(Lista roja del Patrimonio)

Convento de San Francisco - Burgos

Historia:
Según la tradición, el convento de San Francisco de Burgos fue fundado por San Francisco de Asís en 1213, habiendo obtenido previamente la aprobación del rey Alfonso VIII de Castilla.
Desde finales del siglo XV, fue sede del Archivo de los Reyes Católicos. En 1836 fue desamortizado convirtiéndose en cuartel militar. Actualmente los restos del conjunto pertenecen al Ayuntamiento de Burgos tras la donación realizada por el Ministerio de Defensa en 1972.

 Descripción:
De estilo gótico, la iglesia del convento de San Francisco sigue el modelo de iglesia franciscana del siglo XIII, de tres naves y ábside poligonal.
Junto a la cabecera estaban situadas dos torres-campanario, que hoy en día no se conservan. Del resto de dependencias del convento tampoco se conservan restos, tan solo algunos paramentos.

Estado:
Ruina. Solo quedan unos mellados y ruinosos muros, con un arco moldurado, dos arco-solios, un rosetón con tracería hebraizante en estrella de seis puntas, dos óculos circulares sencillamente moldurados, un escudo y una lauda sepulcral con grafía romana.

 Carácter de riesgo:
Derrumbamiento y pérdida total de vestigios arquitectónicos. Presión urbanística y abandono social.

(Lista roja del Patrimonio)